13 noviembre 2019
08 noviembre 2019
De Rio À Paris-December 94 (Body & Soul) 1995
Baden Powell
Portada: B&S
Baden Powell (1937-2000). De uno de los más ilustres difusores de la samba, bossa y ritmos afrobrasileños, el también desaparecido Vinicius de Moraes recordaba su encuentro en 1961 con el músico que acompañaría al diplomático, poeta y cantante durante un estimulante periodo de su carrera musical. Se refería al carioca nacido en Varre-Sai, Baden Powell, de quien escojo la grabación realizada en Río de Janeiro entre finales de 1994 y comienzos de 1995. En total son 11 piezas, algunas clásicas de la música popular brasileña, una inmensa playa a la que Powell aporta su brillante grano de arena, caracterizado por una envidiable técnica que mantuvo hasta el final de sus días.
El guitarrista va directo a los ritmos brasileños con especial insistencia en los que tienen sus raíces en el continente africano, de donde procedían los ancestros de Baden, quien con naturalidad desarrolla la sinuosidad de la samba mediante títulos como Mesa redonda, Samba novo o Prá que chorar. De la alegría pasa a la melancolía del choro en Tributo ao profesor Miranda o en Overture afro-brasileira nº 2, donde queda claro lo expuesto arriba sobre la base negra de la música popular brasileña.
De nuevo el dulce balanceo se siente con Vou deitar e rolar para regresar a ritmos africanos Sermao al que sigue la suite 1 ere partie, una larga interpretación que sirve a Powell para adentrarse en todas las músicas que domina, incluida la europea, pero sin olvidar otras compuestas en clave latina, respectivamente El día que me quieras, dedicada a Mercedes Sosa, y Um carioca portenho, homenaje a la ciudad de Buenos Aires.
El guitarrista va directo a los ritmos brasileños con especial insistencia en los que tienen sus raíces en el continente africano, de donde procedían los ancestros de Baden, quien con naturalidad desarrolla la sinuosidad de la samba mediante títulos como Mesa redonda, Samba novo o Prá que chorar. De la alegría pasa a la melancolía del choro en Tributo ao profesor Miranda o en Overture afro-brasileira nº 2, donde queda claro lo expuesto arriba sobre la base negra de la música popular brasileña.
De nuevo el dulce balanceo se siente con Vou deitar e rolar para regresar a ritmos africanos Sermao al que sigue la suite 1 ere partie, una larga interpretación que sirve a Powell para adentrarse en todas las músicas que domina, incluida la europea, pero sin olvidar otras compuestas en clave latina, respectivamente El día que me quieras, dedicada a Mercedes Sosa, y Um carioca portenho, homenaje a la ciudad de Buenos Aires.
Composiciones: Mesa redonda. Samba novo. Prá que chorar. Tributo ao Profesor Meira. Ouverture Afro-brasileiras nº 2. Vou deitar e rolar (Quá-Quá-Ra-Quá-Quá). Sermao. Suite 1 ére partie: Asa delta. Sentimentos brasileiros. El día que me quieras. Um carioca portenho.
Músicos: Baden Powell (guitarra, surdo, tamborim, ganzá, percusiones y voz), Milton Cobrinha (surdo, ganzá, agogô, grand laxixi y queixada de burro).
Más portadas: Live At Montreaux (1996), Samba en preludio-Quand tu t'en vas (1996), Suite Afro-Consoloçao (1998), Baden Plays Vinicius (2000) y Lembranças (2000).
07 noviembre 2019
Contras e interiores para recordar el aniversario
de
Joni Mitchell
Poemas, canciones escritas a mano, dibujos y acuarelas recogidos en "Morning Glory On the Vine: Early Songs And Drawings", de Joni Mitchell, libro editado por Houghton Mifflin Harcourt
Joni Mitchell acaba de lanzar el libro titulado "Morning Glory On the Vine: Early Songs And Drawings", publicación cuyo antecedente hay que situarlo en el año 1971, en la etapa del disco de larga duración titulado Blue. Entonces la cantante, compositora y guitarrista de Alberta (Canadá) reunió algo más de 30 dibujos y acuarelas, que combinó con letras escritas a mano y poesía, un conjunto que sirvió para agasajar en las Navidades a sus amistades más cercanas.
La cantautora y artista plástica reconoce que desde hacía tiempo estaba interesada en rehacer el libro, una obra que con su nuevo título está destinada a ser vista, según palabras de su autora, quien aporta calidez y un agradable tacto, además del indiscutible atractivo del arte pictórico de la canadiense.
Joni manifestó a la escritora Amanda Petrusich: "Una vez, cuando dibujaba mi audiencia en Central Park, tuvieron que arrastrarme al escenario". "Siempre me he considerado una pintora descarrilada por las circunstancias", dijo a The Globe and Mail, en 2000. Al menos, la pintura era donde dirigía sentimientos de asombro y deleite. "Canto mi pena y pinto mi alegría", según se recoge en el New Yorker de 16 de octubre de 2019.
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