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17 febrero 2025

Musas cantadas


 

Ver bailar Carmiña - Carmen Martín Gaite (1925-2000)

Carmen Martín Gaite. Fotografía: Biblioteca Digital de Castilla y León.

El cantautor berciano Amancio Prada (1949, Dehesas, León) lanzaba a comienzos de 1976 su tercer disco grande Caravel de Caraveles (Gong-Movieplay) que, como su título indicaba, volvía a utilizar el gallego en el repertorio de 15 piezas, pues en su primera entrega discográfica de 1974 -grabada en Francia-  dedicó la cara A a la adaptación de poemas de Rosalía de Castro, Celso Emilio Ferreiro y Darío Xohán Cabana, tres escritores de diferentes generaciones. La segunda, un año después, titulada Rosalía de Castro, insistía en la querencia del cantante por la obra de la poetisa del Rexurdimento galego.


Prada centró la lista de 15 piezas del tercer el LP en la canción popular, y como se puede ver en la  parte trasera de la carpeta de Caravel de Caraveles está recogida la dedicatoria: A Calila, apelativo sin ninguna relación con el libro medieval basado en relatos ficticios y apólogos de origen hindú. Calila era la escritora y ensayista Carmen Martín Gaite (1925, Salamanca-2000, Madrid), Carmiña para las personas cercanas, de quien se celebra este año el centenario de su nacimiento,

En la casa de Prada en Segovia. Fotografía  de Pablo Sorozábal Serrano.

El origen de la amistad y la colaboración entre el cantante y la escritora queda suficientemente explicado por Amancio Prada en su cuenta de Facebook. Bajo el título de Foto y canción con Calila, 17 de abril de 2023, dice el cantautor:

Carmen Martín Gaite fue una persona muy importante en mi vida. Lo explicaré en esta charla-coloquio en la Casa de Cervantes. La foto nos la hizo Pablo Sorozábal Serrano. Estamos en mi casa de Segovia, donde viví cinco años, desde 1975 al 80. Un piso en la calle de Refitolería, junto a la catedral, con ventanas que daban al valle del Clamores, al Pinarillo y a un horizonte lejano. Un lugar tranquilo y silencioso. La soledad sonora. En esta época del año, que por mayo era por mayo, se oían cantar los ruiseñores toda la noche. Y al atardecer enloquecían los vencejos, rozando los geranios y las rejas de las ventanas. Calila venía con frecuencia a Segovia. En tren. Le gustaba mucho la atmósfera de celda de aquella casa. Canciones de amor y celda (1979). Dábamos paseos, me contaba lo que estaba escribiendo y yo le cantaba nuevas canciones o que estaban naciendo. Era una interlocutora entusiasta y crítica al mismo tiempo. En su libro “Ocho siglos de poesía gallega” descubrí las Cantigas de los primeros trovadores galaico-portugueses. Les puse música, a veces en su presencia, recogidas luego en el álbum Lelia Doura. 

Cuando iba yo a Madrid solía parar en su casa de la calle Doctor Esquerdo. También nos escribimos muchas cartas. ¿Por qué Calila? Porque era así como pronunciaba su nombre su hija Marta cuando empezó a hablar. Y así la llamábamos los amigos. ¿Cómo nos conocimos? Carmen fue un día a verme cantar en el Pequeño Teatro de la calle Magallanes. La llevó su amigo gallego Gustavo Fabra, crítico literario, para que conociera a un joven cantor que acaba de llegar de Paris y estaba presentando en aquel pequeño teatro su primer disco, Vida e Morte, acompañado por un violonchelista argentino con apellido italiano: Eduardo Gattinoni. También era por mayo… Mayo de 1975. Después del concierto pasaron a saludarme y…. Recuerdo aquella noche cantando canciones populares y coplas, muchas gallegas, en un banco de los bulevares, hasta las tantas. Esta mujer, pensaba yo, tiene una memoria musical que es un tesoro. Y es que su madre, Marieta, era gallega, de Piñor, y en aquel pueblo cerca de Orense pasó los veranos de su adolescencia. Allí aprendió muchas canciones gallegas y, como le encantaba cantar, no las olvidó nunca. El caso fue que, seis meses más tarde, volvíamos al Pequeño Teatro con Caravel de Caraveles, esta  vez no solo con Gattinoni, sino con Calila y Alejandro Masó, que tocaba la teorba, el cromorno y percusiones varias. A Masó también le había conocido en el Pequeño Teatro. Él fue quien me enseñó a tocar la zanfoña. El disco que recogió aquellas canciones llevaba el mismo título que el espectáculo y está dedicado A Calila, porque muchas de aquellas coplas, como he dicho, me las había enseñado ella; otras las recordaba de mi infancia y no pocas las aprendí de Teófilo Caamaño, un trotamundos que conocí a los pocos días de llegar a Segovia, paseando por la Alameda del Eresma…  Pero ésa es otra historia. A Caamaño le dedicaría, años después, el disco Coplas De Mar e Terra (1999). 

Vamos con la canción. La letra de Tres eran tres la escribió Carmen Martín Gaite para que le pusiera música. La grabé por primera vez en el álbum De la mano del aire (1985). Y la volví a cantar en el disco Huellas de Salamanca (2005), que grabamos en directo en el Teatro Liceo. Los versos que recita Juan Carlos Mestre son del poeta salmantino Juan Antonio González Iglesias. 


Un abrazo, amigos. Me gusta compartir con vosotros estas cosas. Nos vemos en Alcalá este viernes, si queréis, y os seguiré contando. ¡Salud!

Gaite y Prada en el Pequeño Teatro de Madrid . Fotografía:  Biblioteca Digital de Castilla y León.




Ver bailar Carmiña (letra)

Ver bailar Carmiña,
Carmiña, Carmela,
con zapato branco,
con media de seda,
con media de seda
de seda calada,
ver bailar Carmiña,
miña namorada.

Os zapatos piden medias,
as medias piden zapatos,
as raparigas bonitas
piden rapaciños guapos.

Ver bailar Carmiña,
Carmiña, Carmela,
con zapato branco,
con media de seda,
con media de seda
de seda calada,
ver bailar Carmiña,
miña namorada.

Os zapatos piden medias,
as medias piden zapatos,
as raparigas bonitas
piden rapaciños guapos.

Ver bailar Carmiña,
Carmiña, Carmela,
con zapato branco,
con media de seda,
con media de seda
de seda calada,
ver bailar Carmiña,
miña namorada.

22 abril 2009

Navegando la noche (Ariola 1988)
Amancio Prada
Portada: Javier Utray



Amancio Prada (Dehesas-León, 1949) tuvo a bien colaborar con el periodista y escritor Manuel Vicent (Villavieja-Castellón 1936) sobre una serie de colaboraciones que éste había escrito a modo de columnas en la prensa diaria. De esta manera el cantautor daba un salto cualitativo en su labor discográfica al no recurrir a escritura poética de autores en castellano o en gallego. El resultado del trabajo creativo a dúo entre Prada y Vicente fue la grabación del disco titulado Navegando la noche, donde, como dije anteriormente, el cantautor deja de lado sus habituales melodías de un corte un tanto tradicional para adentrarse en canción urbana que retrata el devenir cotidiano de personas y objetos en la ciudad, ya sea de noche o día, que están envueltos en historias protagonizadas también por la soledad, la muerte, la droga dura, la juventud perdida o el desamor, todo bajo un fondo musical que no tiene nada que ver con el habitual sonido acústico tan propio de los cantautores de los setenta. Guitarras, eléctricas, teclados, saxo y hasta sintetizadores contribuyen a que Amancio Prada adquiera un tono más cercano a las historias que cuenta que a la voz un tanto mística a que tiene acostumbrado a su público. Caballo blanco, Rey de tu viente, Vieja dama, Semáforo o Almohada son algunas de las piezas de referencia de Navegando la noche, cuyo inicial éxito contribuyó a que Prada y Vicent realizasen una gira por diferentes escenarios con el material literario del disco, donde se demuestra que periodismo y canción no se llevan mal cuando hay sensibilidad y compenetración por medio.

Canciones: Caballo blanco. Novia de leche. Rey de tu vientre. Mariposa. Tengo en el pecho una jaula. Otoño. Vieja dama. Semáforo. Almohada.

Músicos: Amancio Prada (voz), Javier de Juan (batería y percusion), Manuel Aguilar (bajo eléctrico), Rodrigo (guitarras acústicas y eléctricas), Juan Giralt (piano y teclados), Ritchie Rauet (programación de sintetizadores), Tito Duarte (saxo soprano), Juan Cerro (guitarra española en Caballo blanco y Almohada) y H. Kriales, E. Sánchez, E, Szcij y E. Correa (Cuarteto de cuerda).

Más portadas: Trovadores, místicos y románticos (1991), Cántico espiritual (1991), Emboscados (1994), Rosas a Rosalía (1997), Tres poetas en el Círculo (1998), De mar e terra (1999), Escrito está (201), Canciones del alma (2002), Sonetos y canciones de Federico García Lorca (2004), Hasta otro día, Chicho (2005), Rosalía siempre (2005), Zamora (2006) y Concierto de amor vivo (2007).

Apunte: De Amancio Prada hay un comentario en este blog con fecha. Tuesday, October 3, 2006.

03 octubre 2006

“Rosalía de Castro” (Movieplay). El segundo disco del cantante, músico y compositor berciano Amancio Prada (1949) está dedicado enteramente a los versos de la universal poetisa gallega Rosalía de Castro, de quien en su primer elepé incluyó dos canciones de acuerdo con versos de la ilustre escritora. Amancio Prada en aquellos años de cambio constituyó un soplo de aire fresco para la canción en gallego, idioma que adoptó justo en el momento que se iba a producir una nueva orientación en la música popular de Galicia, tras la aparición en los sesenta del movimiento “Voces Ceibes”. Prada consiguió no pasar desapercibido con este disco de larga duración en el que se incluyen algunos de los versos más conocidos de Rosalía, además del reconocimiento de los paisanos de la poetisa a una voz alófona que, sin embargo, con el tiempo ahondaría en otros autores de la lírica gallega mediante canciones. Textos melancólicos, pero llenos de vitalidad, y una escueta instrumentación consagraron a Prada como uno de los cantautores más creíbles de la segunda mitad de los setenta. La carátula del disco recoge los retratos de Rosalía de Castro y su admirador.

Canciones: “Campanas de Bastabales”, “¡Pra Habana!”, “Cando era tempo de inverno”, “Mais o que ben quixo un dia”, “A xusticia pola man”, “Vamos bebendo”, “Adios rios, adios fontes”, “Paseniño, paseniño”, “¿Quén non xime?”, “Ya que de la esperanza”, “¿Qué pasa ao redor de min?” y “Corre o vento, o rio pasa”.

Músicos: Amancio Prada (voz y guitarra) y Eduardo Gattinoni (violoncelo).

Otras portadas: Vida e morte (1974), Caravel de caraveles (1976), Cántico espiritual (1977), Canciones de amor y celda (1979), Lelia Doura (1980), De la mano del aire (1984), Sonetos del amor oscuro (1986), A dama e o cabaleiro (1987) y Navegando la noche (1988).