Greatest Hits (Arista). Cuando en 1976 salió a la venta este disco recopilatorio, The Monkees formaba parte de la leyenda en torno a los grupos de pop que se montaron en Estados Unidos para engancharse al éxito de las bandas de la denominada “british invasión” de los sesenta, encabezadas por The Beatles. Las comparaciones en este caso también resultan odiosas, pero al final The Monkees se ha convertido en una referencia del pop. En este elepé de grandes éxitos se encuentran las mejores canciones del cuarteto con base en Los Ángeles (California), en concreto las correspondientes al periodo de tiempo 1966-1969. Avalados por el éxito de su serie para la televisión estadounidense, donde aparecían las figuras de la psicodelia y el underground sesenteros, los cuatro componentes del grupo contribuyeron a dejar algunas canciones inolvidables, ya fueran compuestas por otros o propias, como I’m Believer, Last Train To Clarksville, A Little Bit Me A Little Bit You, (I’m Not Your) Steppin’ Stone y Shades of Gray. La portada de este disco recoge la típica imagen del grupo para adolescentes que con el tiempo subiría muchos puestos en la escala del pop.Canciones: (Theme from) The Monkees. Last Train To Clarksville. She. Daydream Believer. Listen to the Band. A Little Bit Me, A Little Bit You. I’m a Believer. I Wanna Be Free. Pleasant Valley Sunday. (I’m Not Your) Steppin’ Stone. Shades of Gray.
Músicos: Michael Nesmith (guitarra y voz), Peter Tork (bajo y voz), Micky Dolenz (batería, teclados, guitarra y voz) y Dave Jones (voz).
Otras portadas: The Monkees (1966), More Of The Monkees (1967), Headquarters (1967), Piscis, Aquarius, Capricorn & Jones Ltd. (1967), The Birds, The Bees & The Monkees (1968), Head (1969) y The Monkees Present (1969).













David Gilmour (EMI-Odeón). La presentación discográfica en solitario del guitarrista inglés David Gilmour se producía en el año 1978 cuando el grupo en el que militó en Pink Floyd durante más de una década aún se mantenía como una de las mejores bandas de rock británica de todos los tiempos, principalmente para sus seguidores, o como una representación de los dinosaurios del rock, según la denominación de los más jóvenes que preferían la nueva ola y sus secuelas a la hora de escuchar o tocar música. A pesar de que los tiempos estaban cambiando en el panorama discográfico, Gilmour apostaba en su disco homónimo por un sonido próximo al de Pink Floyd, pero desde un punto de vista menos grandilocuente. Si la primera composición del disco, el instrumental Mihalis, semeja una de las composiciones de la citada formación británica, también es verdad que la guitarra de Gilmour semeja más suelta, más libre del protagonismo de otros instrumentos y efectos. Esto se percibe de forma más rotunda en las mejores canciones del elepé There No Way Out Of Here, So Far Away, Short And Sweet, No Way y I Can’t Breathe Anymore, que constituyen el adelanto de la carrera fructífera del inspirado guitarrista. En el diseño de la portada del disco intervinieron el colectivo Hipnosis y David Gilmour.



