12 agosto 2015
Janis Joplin, 45 años después (I)
Janis pasó por el escenario del mítico y multitudinario Monterey International Festival Pop de 1967, que reunió en la segunda mitad de junio de aquel año a 300.000 personas bajo el manido eslogan "Música, amor y flores", mientras a miles de kilómetros, en Vietnam, se desarrollaba una guerra de trágicas consecuencias para Estados Unidos cuyos líderes políticos y militares aún creían en aquel año que la victoria estaría de su lado en su lucha contra el comunismo. Sin duda, la presencia de la intérprete en el magno evento californiano está relacionado con su ascendente carrera musical no exenta de tropiezos.
Dibujo de Janis Joplin
Janis
Joplin siempre prefirió el lado salvaje de la vida al cómodo hogar de la
familia desde el que periódicamente realizaba escapadas para beber,
drogarse y liberarse sexualmente ya fuera con hombres o con mujeres.
Aunque tanto por parte de sus padres, como por ella misma, hubo algunos
intentos de obtener un estatus normalizado, el nomadismo de la joven
texana no hizo más que acrecentarse en un principio siguiendo el patrón
beatnick, pero buscando el blues que antes había movido a mujeres de otros tiempos como las pioneras
Bessie Smith o Ma Rainey. Atrás quedaron sus primeras amistades de música y bebida, así como los no rematados estudios de
Bellas Artes en la Universidad de Austin, lugar en el que se había ganado una justa fama de inconformista.
Janis en sus comienzos en Austin
Los duros comienzos como una de las cientos de representantes de la música popular que tanto abundaban de costa a costa de los Estados Unidos, todo ello sea dicho de paso en pleno auge del folk y el blues, sirvieron de acicate a Janis para involucrarse más con las canciones que consideraba propias y a las que daba un nuevo aliento auspiciado por su pasión a la hora de interpretar cualquier género musical.
Con Jorma Kaukonen, en San Francisco en 1964
El recorrido por diferentes estados, a menudo bajo el estigma de yonqui juvenil y bebedora recalcitrante, no produjo grandes alivios a la joven Janis, quien en 1963 tuvo una primera toma de contacto con el ambiente musical de San Francisco, en cuya bahía se estaba produciendo un ambiente proclive a los cambios que luego vendrían dentro de las artes, principlamente las plásticas y la música. De esta temprana época californiana salió la denominada cinta de la máquina de escribir, es decir siete canciones relacionadas con el blues acústico de conocidos representantes de dicho género, en cuya interpretación Janis estuvo acompañada por el guitarrista Jorma Kaukonen y la esposa de éste, Margaretta, en la percusión. La suerte resultó esquiva a la cantante hasta el punto que influyó, junto a su lamentable estado por consumo de drogas y alcohol, en el retorno a Port Arthur, con la intención de cambiar de vida.
Janis junto a los componentes de Big Brother And Holding Company
De regreso a San Francisco, la cantante se implicó en la plena eclosión de la psicodelia que produjo un fuerte impacto entre los grupos y solistas que se movían en los ambientes musicales como Big Brother And The Holding Company, cuatro jóvenes melenudos que practicaban un rock rudimentario y chirriante, a los que se unió Janis Joplin como cantante. La previsión de lo que parecía una más de las bandas que ensayaban en garajes y locales de poca monta para adentrarse en los circuitos de las actuaciones en directo no se cumpliría. A partir del Festival de Monterey de 1967 fue cuando en realidad la excepcional voz de Janis dejó de ser la de la eterna promesa de la música juvenil. No pasó desapercibida a ejecutivos de multinacionales del disco que vieron en la tejana y su grupo un excelente negocio dentro de los discos de formato de larga duración, en aquellos tiempos en clara ascensión del LP frente al segundo plano en que entraba el sencillo de 45 r.p.m.
Dibujo de Robert Crumb en la carátula del disco Cheap Trills
La discográfica Columbia fichó a Janis y su pandilla, pero con la condición de limar algunas asperezas contraculturales que no impidieron que el primer disco de estudio, Cheap Trills (1968), adquierese desde su salida una notable aceptación entre público seguidor del rock y la crítica que abundaba en las publicaciones especializadas de la cultura underground, que además resaltaba la rompedora carátula del dibujante Robert Crumb. Y es que Janis con su grupo en directo resultaba un espectáculo inolvidable porque era su medio natural y desde donde se podía comunicar con la gente. Allí, sobre el escenario, expresaba sin miedo sus preferencias hasta el punto de que hacía el amor con los miles de personas que la escuchaban, según sus propias palabras, aunque, tras la tempestad sus acompañantes, hombre y mujeres, le escapaban cuando el alcohol y las drogas la convertían en una persona intratable.
Las biografías sobre Janis Joplin y su entorno recogen bastantes argumentos de cómo la cantante estuvo siempre inmersa en la soledad a pesar de sus constantes búsquedas de una pareja duradera, inestabilidad que llevó también al territorio musical, pues el éxito del primer disco oficial con Holding Company no facilitó que perdurase el espíritu de comuna con el que nació la unión entre la cantante y el grupo. La nueva búsqueda de un sonido diferente se recogió en actuaciones con otra formación de músicos, entre los que se incluía una sección de viento, y en un disco considerado flojo en su momento de edición: I Got Dem Ol' Kozmic Blues Again Mama! (1969).
Etapa de Kozmic Blues Band
Los desencuentros en el terreno artístico y los fracasos en lo sentimental, así como una continua y peligrosa adicción a las bebidas alcohólicas y a la heroína, sumieron en una constante crisis a la cantante quien reunió otra vez las suficientes fuerzas para apostar por lo que mejor sabía hacer, cantar. En aquellos tiempos, de cambio de década, ya alejados los tópicos de paz y amor, la tejana contaba con un conjunto de músicos que se adaptaba a la perfección a su voz. Se trataba del combo Full Tilt Buggie Band, eficientes músicos canadienses con los que volvió a las alegrías de rodar y a los estudios de grabación. En esas estaba cuando el domingo, 4 de octubre de 1970, Janis se encontraba en la habitación de un hotel de Los Ángeles y decidió inyectarse heroína, acto que la llevó a la muerte, por lo cual no pudo saborear el éxito del que es considerado el mejor disco y el de mayor número de ventas de la cantante Port Arthur, Pearl, puesto en circulación en enero de 1971.
Full Till Boogie Band, en el final del camino de Janis Joplin
Las cenizas de Janis Joplin fueron arrojadas el 7 de octubre de 1970 desde una avioneta a las aguas del océano Pacífico junto a la costa del condado de Marin County, según había pedido la cantante. Desde aquel año, su fama no dejó de crecer, así como las grabaciones póstumas y los recopilatorios de su corta pero interesante obra musical. Miles de artículos, docenas de documentales, algunas películas sobre su vida y varias biografías contribuyen a mantener vivo el recuerdo y el legado de la cantante texana afincada en California hasta su temprano fallecimiento.
Poster de una actuación de 1969
10 agosto 2015
Court and Spark (Ayslum) 1974
Joni Mitchell
Portada: pintura de Joni Mitchell
El sexto disco de Joni Mitchell (Fort McLeod, Canadá, 1943) incluye en la portada un dibujo de la cantautora canadiense de Alberta, conocida también por su buen hacer pictórico, que le ha servido para diseñar carátulas no sólo de ella sino también de conocidos músicos de la Costa Oeste norteamericana, como por ejemplo la portada del disco recopilatorio, que alcanzó la calificación de oro: So Far, de Crosby, Stills, Nash & Young. En Court And Spark, en lo que se refiere a estilo de la pintura, Joni Mitchell hace una mezcla de figurativo y abstracto, pero dentro de una línea más próxima al bosquejo.
El disco llegó a situarse en puestos destacados de las listas de éxitos del año 1974 (número 1 en Canadá y número 2 en el Billboard Pop Albums de Estados Unidos). La cantante sin abandonar la veta folk e intimista apostó fuerte por el pop y el jazz de fusión, por lo que se rodeó para la ocasión de un excelente plantel de músicos en el que aparecen nombres de reconocidos instrumentistas de estudio que acertaron con el cambio estilístico que Joni impuso en Court And Spark, disco en el que se percibe la versatilidad de la cantante cuando abre su repertorio a canciones como la que da título al álbum, Help Me, Free Man In Paris, The Same Situation, Car On The Hill, Raised On Robbery o Twisted . En lo sucesivo Joni Mitchell se acercaría más al jazz, incluso llegó a trabajar con el contrabajista Charles Mingus, y en posteriores grabaciones dispuso de conocidos músicos de dicho estilo, algunos de ellos ya presentes en el superventas Court And Spark.
Canciones: Court And Spark. Help Me. Free Man In Paris. People’s Parties. The Same Situation. Car On a Hill. Down To You. Just Like This Train. Raised On Robbery. Trouble Child. Twisted.
Músicos: Joni Mitchell (piano, clavinete y voz), John Guerin (batería y percusión), Max Bennet (bajo), Jim Hugarth (bajo), Wilton Fielder (bajo), Milt Holland (campanas) Tom Scott (vientos), Chuk Findley (trompeta), Joe Sample (piano eléctrico). Wayne Perkins, Dennis Budimir, Robbie Robertson, José Feliciano y Larry Carlton (guitarras). Voces: David Crosby, Graham Nash, Susan Webb y Cheech & Chong.
Más portadas: Joni Mitchell (1968), Héjira (1976), Mingus (1979), Turbulent Indigo (1994) y Travelogue (2002).
Fleetwood Mac
Portada: F.M.
Fleetwood Mac se
estrenaba oficialmente a nivel discográfico con el elepé homónimo en
1968 gracias al tesón de un trío muy compenetrado, Peter Green, John
McVie y Mike Fleetwood, salido del grupo de John Mayall entonces el
bluesman por excelencia de la Gran Bretaña, al que se unía el
guitarrista Jeremy Spencer. Fleetwood Mac enseguida se convirtió en la
referencia del blues joven de ojos azules, tanto que llegó a cruzar el
Atlántico y tocar en los principales santuarios del rock. Con Peter
Green como maestro de ceremonias, los restantes miembros del grupo no se
quedan atrás en calidad, en especial el guitarista Jeremy Spencer,
quien aporta interesantes blues eléctricos en los que se aprecia la
influencia de la escuela de Chicago, aula del slide. En esa dirección
van las canciones My Heart Beat Like A Hammer, My Baby's Good To Me y
Cold Black Night. Peter Green, por su parte, ofrece el resto del
material del grupo, en el que se aprecia la tendencia del guitarrista
británico a la ortodoxia blusera en Merry Go Round, Long Grey Mare,
Looking For Somebody y The World Keep On Turning, aunque demuestra
asimismo su querencia hacia los ritmos latinos en A Loved Another Woman,
preludio de su éxito, luego universalizado por Santana, Black Magic
Woman. Como era habitual en los grupos británicos de los sesenta,
Fleetwood Mac echaba mano a versiones de clásicos del blues, entre los
que aparecen los nombres de Robert Johnson (Hellround On My Trail),
Elmore James, Howlin Wolf y Homesick James Williamson, de quienes eran
alumnos aventajados tanto a nivel instrumental como en sentimiento a la
hora de revitalizar añejas canciones, elementos imprescindibles para
firmar uno de los mejores álbumes de blues blanco de los sesenta y parte
de los setenta.
Canciones: My Heart Beat Like a Hammer. Merry-Go-Round. Long Grey Mare. Hellhound on My Trail. Shake Your Moneymaker. Looking For Somebody. No Place To Go. My Baby's Good to Me. I Loved Another Woman. Cold Black Night. The World Keep On Turning. Got To Move.
Músicos: Peter Green (guitarra, armónica y voz), Jeremy Spencer (guitarra slide y voz), John McVie (bajo), Mick Fleetwood (batería) y Bob Brunning – (bajo en Long Grey Mare).
Más portadas: Live At The Marque (1967), Blues Jam In Chicago (1970), Black Magic Woman (1971), The Original Fleetwood Mac Live (1977), Live At The BBC (edit. 1995), Live In Boston Vol. 1, Vol. 2 y Vol. 3 (edit. 2003) y Fleetwood Mac & Peter Green (edit. 2004).
05 agosto 2015
Coleccionables
En la segunda mitad de los ochenta se sentaron las bases de una vuelta al jazz de siempre sin perder de vista a las figuras que aportaban juventud e innovación, de acuerdo a menudo con un claro mestizaje con otros estilos propios de la música negroamericana. Uno de los sellos discográficos que contribuyeron a favorecer la variedad en sus catálogos fue el sello Novus, dentro de la emblemática marca RCA, en el tuvieron un reconocido éxito de público y crítica artistas como Marcus Miller, Roy Hargrove, Steve Coleman, Marion Meadows, Vanessa Rubin, Danilo Pérez o John Pizarelli, entre otros. No obstante también se dio cobertura a los trabajos de la veterana cantante Carmen McRea, de quien se pusieron a la venta los homenajes discográficos que realizó en honor de otras grandes damas del jazz como el concretado en dos discos dedicados a Billie Holiday.
De la etapa correspondiente a la década de 1990, cuando Novus alcanzó un justo recoocimiento entre los aficionados al jazz, aparecen en este espacio algunas de las grabaciones del tan significativo sello.
04 agosto 2015
Canción de despedida
La última entrega discográfica de Jacques Brel (1929 - 1978) se producía en noviembre de 1977, un disco de larga duración en el que se incluía la canción Les Marquises, pieza que lleva el nombre del lugar de retiro que el cantante y compositor belga francófono eligió para vivir durante sus últimos años, y donde se encuentran enterrados sus restos. La pieza que lleva el nombre del paradisíaco lugar se grabó una sola vez, pues Brel ya estaba tocado por la enfermedad que le llevaría a la tumba. En Les Marquises se produce un contraste brillantemente descrito por el artista, es decir la relación entre el agradable discurrir en un lugar apartado de la prisa y el ruido con la decadencia física que impone la vejez.
Las Marquesas
Hablan de la muerte
como tú hablas de un fruto
Miran el mar
como tú miras un pozo
Las mujeres son lascivas
en el temido sol
Y si no hay invierno
tampoco esto es el verano
La lluvia es traversera
golpea de grano en grano
Algunos viejos caballos blancos
que tararean Gauguin
Y por falta de brisa
el tiempo se inmoviliza
en las Marquesas
Desde la noche suben luces
y puntos de silencio
que van agrandándose
y la luna se adelanta
Y el mar se desgarra
infinitamente rojo
por rocas que tomaron
nombres alocados
Y luego más lejos perros
cantos de arrepentimiento
y algunos pasos de ballet
y algunos pasos de danza
Y la noche es sumisa
y los alisios se rompen
en las Marquesas
La risa está en el corazón
la palabra en la mirada
el corazón es viajero
el porvenir pertenece al azar
Y pasan cocoteros
que escriben cantos de amor
que las Hermanas de los alrededores
ignoran de ignorar
Las piraguas se van
las piraguas vuelven
y mis recuerdos se convierten
en lo que los viejos hacen de ellos
Quieres que te diga una cosa
gemir no está de uso
en las Marquesas
Les Marquises
Ils parlent de la mort
Comme tu parles d'un fruit
Ils regardent la mer
Comme tu regardes un puit
Les femmes sont lascives
Au soleil redouté
Et s'il n'y a pas d'hiver
Cela n'est pas l'été
La pluie est traversière
Elle bat de grain en grain
Quelques vieux chevaux blancs
Qui fredonnent Gauguin
Et par manque de brise
Le temps s'immobilise
Aux Marquises
Du soir montent des feux
Et des pointes de silence
Qui vont s'élargissant
Et la lune s'avance
Et la mer se déchire
Infiniment brisée
Par des rochers qui prirent
Des prénoms affolés
Et puis plus loin des chiens
Des chants de repentance
Des quelques pas de deux
Et quelques pas de danse
Et la nuit est soumise
Et l'alizé se brise
Aux Marquises
Le rire est dans le cœur
Le mot dans le regard
Le cœur est voyageur
L'avenir est au hasard
Et passent des cocotiers
Qui écrivent des chants d'amour
Que les sœurs d'alentour
Ignorent d'ignorer
Les pirogues s'en vont
Les pirogues s'en viennent
Et mes souvenirs deviennent
Ce que les vieux en font
Veux tu que je dise
Gémir n'est pas de mise
Aux Marquises
03 agosto 2015
Hemeroteca
Solo Blues - El Blues
En el verano de 1985 salía a la venta el primer número de la revista Solo Blues, que se presentaba como publicación de periodicidad trimestral y resultaba un excelente soporte en el que informarse y documentarse a nivel gráfico sobre el blues, un estilo en el que en España se producía un claro vacío dentro de las revistas especializadas de música más orientadas, por ejemplo, al rock, al pop o al folk. En este post apareced el número 14 que se denominaba entones El Blues, y que como dossier incluía un especial dedicado al guitarrista Magic Sam, información a la que se añadía un especial sobre la armónica y otras sobre conocidos intérpretes de dicho género, entre los que se incluía al africano Ali Farka Touré, reseñas sobre actuaciones y crítica sobre discos en soporte compacto y vinilo. Una lástima que la revista no pasara de la veintena de números, lo cual no impidió que Solo Blues dejase un excelente legado que hoy es buscado por coleccionistas y amantes de la música popular.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

















































