05 abril 2017


The Complete Imperial Recordings (Capitol) 1995
Li’l Son Jackson
Portada: diseño Cimarron/Bacon/O’ Brien. Ilustración de Joe Ciardiello



Li’l Son Jackson (1916-1976) forma parte del importante plantel de músicos de Tejas que en la década de 1930 aportaron sustancia al blues rural, hasta el punto de ser reclamado a comienzos de los años cincuenta por importantes compañías de discos que recogieron el legado de este hombre, quien no dudó en utilizar la guitarra eléctrica y sección de viento cuando la pieza lo requería, como se pone de manifiesto en las composiciones influenciadas por el emergente rhythm & blues que la posguerra de los cuarenta imponía. Este doble disco ofrece grabaciones realizadas en Los Ángeles, Dallas y Fort Worth durante los años comprendidos entre 1950 y 1954. Las 55 canciones registradas recogen desde country blues al puro estilo tejano, en la onda de grandes maestros como Blind Lemonn Jefferson, Lightnin’ Hopkins, Texas Alexander, hasta blues eléctrico emparentado con la magia ecléctica de su paisano T-Bone Walker y el r& b menos chillón. Una pena que Li’l Son Jakcson no se prodigara más en grabaciones, pero para algunos bluesmen la música no lo era todo, de ahí que este tejano tuviera que trabajar duramente en otros oficios para poder sobrevivir. De todas las maneras, aunque de una época concreta, estas grabaciones para Imperial contribuyen a ofrecer a un intérprete de calidad contrastada.

Canciones: Disco 1. Ticket Agent Blues. True Love Blues. Evening Blues.. Spending Money Blues. Tough Luck Blues. Peace Breaking People. Rockin' And Rollin’. Two Timin’ Woman. Rocky Road. Disgusted. Travelin’ Alone. New Year’s Resolution. Young Women’s Blues. Mr. Blues. Time Changes Things. Wondering Blues. Restless Blues. All Alone. Everybody's Blues.. Travelin’ Blues. Stop For The Red Light. Aching Herat. Upstairs Boogie. All My Life. My Little Girl. Big Gun Blues. Get High Everybody. Disco 2. Let Me Down Easy. My Younger Day. I Wish To Go Home. Black And Brown. Journey Back Home. Sad Letter Blues. Rockin’ And Rollin’ #2. Lonely Blues. Freight Train Blues. How Long. Good Ole Wagon. Blues By The Hour. Pulp Wood Boogie. Losin’ My Woman. Trouble Don’t Last Always. Movin’ To The Country. Thrill Me Baby. Confession. Doctor, Doctor. Piggly Wiggly. Dirty Work. Little Girl. Big Rat. Sugar Mama. Messin’ Up. Prison Bound. Rollin’Mill. Can't Keep A Good Man Down.

Músicos: Melvin “Li’l Son” Jackson (guitarra y voz), Boston Smith (piano), broker T. Everhart (bajo), Be Bop McKinley (batería) músico desconocido (saxo tenor), Junior Herman Williams (saxofones), Johny Shields (batería), All Calloway (piano) y J.B. Anderson (saxo tenor).

Más portadas: Li’l Son Jackson (1960) y Rockin’ And Rollin’. Vol 1 (2006).


Apunte: El proyecto audiovisual y editorial Blues Odissey, protagonizado por Bill Wyman, incluye como acompañamiento musical una canción, Rockin’ And Rollin’, de Li’l Son Jackson, quien de esta manera entra en el espacio de las grandes figuras del blues norteamericano del siglo XX.






31 marzo 2017



The Doors 50th Anniversary Deluxe  Edition
Rhino Records
4 discos y libreto

El primer LP del grupo californiano The Doors se pone a la venta en edición de lujo que incluye tres discos en formato compacto y uno de vinilo. La nueva edición responde al 50 aniversario de salida del larga duración en el año 1967. Remasterizaciones, grabaciones en directo y vinilo en mono son algunas de las características de la nueva entrega relacionada con The Doors, de los que se recoge en un libreto especial información y abundante información que insisten en la importancia del cuarteto dentro del rock de la segunda mitad de la década de 1960.

La edición de lujo sirve para contrastar el sonido primario de The Doors, incluso en directo porque uno de los discos recoge una actuación en el mítico Matrix al poco tiempo de haberse editado un disco en el que predominan rock, blues, cabaret, psicodelia e intentos acertados de combinar poesía con música. Un excelente repertorio por el que no pasa el tiempo, y en el que figuran canciones emblemáticas como las propias del grupo como Break On Through, Soul Kitchen, Light My Fire, Take It As It Comes o The End, mientras que en las versiones hay que tener en cuenta las relecturas de Alabama Song y Back Door Man.

En la grabación del LP homónimo de The Doors participaron Jim Morrison (voz), Ray Manzarek (órgano Vox Continental organ, piano, teclado bajo, marxophone y voz, Robby Krieger (guitarra, bajo en Soul Kitchen y Back Door Man, y John Densmore (batería y percusión). Tocó asimismo el reputado bajista Larry Knechtel en las piezas Twentieth Century Fox, Light My Fire, I Looked At You y Take It as It Comes. 


Disco 1:
  1. Break On Through (To The Other Side) [Remasterizado]
  2. Soul Kitchen [Remasterizado]
  3. The Crystal Ship [Remasterizado]
  4. Twentieth Century Fox [Remasterizado]
  5. Alabama Song (Whisky Bar) [Remasterizado]
  6. Light My Fire [Remasterizado]
  7. Back Door Man [Remasterizado]
  8. I Looked At You [Remasterizado]
  9. End Of The Night [Remasterizado]
  10. Take It As It Comes [Remasterizado]
  11. The End [Remasterizado]

Disco 2:
  1. Break On Through (To The Other Side) [Mono] [Remasterizado]
  2. Soul Kitchen (Mono) [Remasterizado]
  3. The Crystal Ship (Mono) [Remasterizado]
  4. Twentieth Century Fox (Mono) [Remasterizado]
  5. Alabama Song (Whisky Bar) [Mono] [Remasterizado]
  6. Light My Fire (Mono) [Remasterizado]
  7. Back Door Man (Mono) [Remasterizado]
  8. I Looked At You (Mono) [Remasterizado]
  9. End Of The Night (Mono) [Remasterizado]
  10. Take It As It Comes (Mono) [Remastered]
  11. The End (Mono) [Remasterizado]

Disco 3:
  1. Break On Through (To The Other Side) (En directo en el Matrix, 3/7/1967)
  2. Soul Kitchen (En directo en el Matrix, 3/7/1967)
  3. The Crystal Ship (En directo en el Matrix, 3/7/1967)
  4. Twentieth Century Fox (En directo en el Matrix, 3/7/1967)
  5. Alabama Song (Whisky Bar) (En directo en el Matrix, 3/7/1967)
  6. Light My Fire (En directo en el Matrix, 3/7/1967)
  7. Back Door Man (En directo en el Matrix, 3/7/1967)
  8. The End (En directo en el Matrix, 3/7/1967)

Disco 4:
  1. Break On Through (To The Other Side) (Mono)
  2. Soul Kitchen (Mono)
  3. The Crystal Ship (Mono)
  4. Twentieth Century Fox (Mono)
  5. Alabama Song (Whisky Bar) [Mono]
  6. Light My Fire (Mono)
7. Back Door Man (Mono)
8. I Looked At You (Mono)
9. End Of The Night (Mono)
10. Take It As It Comes (Mono)
11.The End (Mono)










29 marzo 2017

Arc Angels (Geffen Company) 1992
Arc Angels
Portada: Mark Ryden


Dos años después de la trágica muerte del guitarrista Stevie Ray Vaughan (1954 - 1990), algunos de los músicos que habían tocado con el ilustre texano lanzaron el disco Arc Angels, que llevaba el nombre de la banda creada en Austin. Sus miembros demostraron un clara tendencia hacia el blues rock. En esa dirección se compusieron canciones como Living In A Dream, Paradise Cafe, Always Believed, The Famous Jane y Spanish Moon, que ofrecen un sonido compacto de protagonismo guitarrero, duro y bien elaborado que denota el dominio instrumental de los componentes de Arc Angels. A ello se añade la versatilidad a la hora de encarar el repertorio del disco de presentación, en el que aparecen asimismo aires sureños, caso de Sent By Angels, funk: Good Time y algún tempo lento a modo de balada como See What Tomorrow Brings. Una lástima que el grupo no tuviese una continuidad estable, pues al año de salida del citado disco se produjo un parón hasta 2009, año en que volvieron a tocar en directo tres de los músicos fundadores del combo texano.

Repertorio
Living in a Dream 
Paradise Cafe 
Sent by Angels 
Sweet Nadine 
Good Time 
See What Tomorrow Brings 
Always Believed in You 
The Famous Jane 
Spanish Moon 
Carry Me On 
Shape I'm In 
Too Many Ways to Fall 

Músicos
Doyle Bramhall II (guitarra y voz)
Charlie Sexton (guitarra y voz)
Chris Layton (batería)
Tommy Shannon (bajo)
Ian McLagan (teclados)

Más portadas
Living In A Dream -disco y DVD- (2009)







14 marzo 2017

Obituarios



Discos, producciones, música y canciones protagonizados por los homenajeados recientemente fallecidos


17 febrero 2017

Windy City (Capitol Records) 2017
Alison Krauss
Portada: fotografía de Randee St. Nicholas


La cantante, multigalardonada y violinista de Illinois, Alison Krauss (1971), demuestra una vez más su total compenetración con el country y sonidos similares incluso cuando el repertorio de centra en composiciones de otros autores de conocida y destacada trayectoria dentro de la música popular de los últimos 60 años, porque Windy City ofrece una completa colección de estándares representativos de las décadas de los cincuenta, sesenta, setenta y ochenta del siglo pasado. Esa línea recopilatoria se abre con la pieza Poison Love, todo un clásico de 1951 que interpretó Bill Monroe, y se cierra cronológicamente con River in the Rain, de 1984, y canción compuesta por Roger Miller. Y entre una y otra aparecen composiciones de Buddy Cannon, Glen Campbell, Willie Nelson, John Hartford y, como nota singular, el griego Manos Hadjidakis, de reconocida trayectoria en el cine como autor de excelentes bandas sonoras. Excelentes producción y músicos aportan un valor añadido a las sentidas canciones interpretadas por Alison Krauss, quien realiza una acertada puesta al día de diferentes sonoridades campestres de distintas épocas que, sin perder su esencia inicial, representan un sonido actual. Un excelente estreno de Alison en la veterana discográfica que, por cierto, cumple 75 años de andadura.


Reportorio:
1. Losing You
2. It's Goodbye and So Long to You
3. Windy City
4. I Never Cared for You
5. River in the Rain
6. Dream of Me
7. Gentle on My Mind
8. All Alone Am I
9. Poison Love
10. You Don't Know Me


Músicos:
Alison Krauss (voz y violín)
David Angell (cuerdas)
Monisa Angell (cuerdas)
Barry Bales (bajo)
Richard Bennett (bajo, guitarra eléctrica, guitarra acústica, Gut string guitar y tic tac) 
Ron Block (Gut string guitar)
Buddy Cannon (voz)
Melonie Cannon (voz))
Zach Casebolt (cuerdas)
Seanad Chang (cuerdas)
Sidney Cox (voz)
Suzanne Cox  (voz)
Chad Cromwell (batería)
Janet Darnall (cuerdas)
David Davidson (cuerdas)
Scott Ducaj (trompeta)
Conni Ellisor (cuerdas)
Teddy Gentry (voz)
John Hobbs (Hammond B3 y piano)
Ali Hoffman (cuerdas)
Jim Horn (saxo barítono)
Jamey Johnson (voz)
Mike Johnson (lap steel guitar)
Anthony LaMarchina (cuerdas)
Kenny Malone (percusión)
Brent Mason (guitarras acústica y eléctrica)
Joe Murphy (tuba)
Larry Paxton (tuba)
Carole Rabinowitz (cuerdas)
Sari Reist (cuerdas)
Eduardo Ribeiro (A&R)
Matt Rollings (piano)
Charles Rose (trombone)
Julia Tanner (cuerdas)
Jeff Taylor (acordeón)
Bobby Terry (guitarra acústica)
Wei Tsun Chang (cuerdas)
Dan Tyminski (voz)
Mary Kathryn Van Osdale (cuerdas)
Vanosdale  (cuerdas)
Katelyn Westergard (cuerdas)
Tommy White (lap steel guitar)
Kristin Wilkinson (cuerdas y arreglos de cuerda)
Hank Williams, Jr. (voz)
Karen Winkelmann (cuerdas)


Más portadas:
Too late to cry (1987)
Two Highways (1989)
I've got that old feeling (1990)
So long sowrong (1997)
 Lonely Runs Both Ways (2004)
 Raising Sand (2007)
 Paper Airplane (2011)












08 febrero 2017



La música, con letra entra

Robert Crumb tiene el honor de haber sido uno de los pilares del cómic o cómix underground de los sesenta a cuyo afianzamiento, en Estados Unidos y otros continententes, contribuyó con sus personajes libres de ataduras éticas y estéticas a establecer un tipo de prensa alternativa en la que las historietas iban más allá del mero complemento periodístico. Pero el dibujante estadounidense en esta ocasión ofrece una faceta distinta que se nutre de personajes populares cuyas historias están marcadas por un tiempo concreto y lejano al que Crumb contribuye a que desaparezca y esté presente en la memoria colectiva de quienes están interesados en recorrer los sinuosos caminos transitados por los Héroes del blues, el jazz y el country, título adoptado y editado en España por Nórdica Cómic. 


Y es que Robert Crumb, antes de lanzarse a la aventura de retratar a cantantes, compositores y músicos fundamentales de la cultura popular de Estados Unidos, en concreto de las primeras décadas del siglo XX, había sido un coleccionista y oidor compulsivo de blues grabados en viejos discos de 78 r.p.m. No es extraño, pues, que el libro incluya un impagable disco compacto con un total de 21 grabaciones, material que se detiene en creaciones propias y ajenas de los retratados en el libro, es decir de estilistas de los géneros que dan título a la publicación, lo cual se agradace pues la faceta de divulgador de esos viejos sonidos ya le viene de atrás a Crumb, cuyo currículum ofrece varias portadas, algunas conocidas -por cierto la que más el Cheap Trills de Holding Company con Janis Joplin (que está de 50 aniversario), blues psicodélico y contracultural, y otras menos publicitadas entre las que se pueden citar las que hizo para su propios grupos en los que tocaba el banjo, para bluesmen como Earl Hooker o para el recopilatorio sobre las raíces musicales de The Grateful Dead, entre otras, en las que los inconfundibles trazos y colorido evidencian el arte por el que es admirado Crumb.



Pero el libro gana consistencia gracias también a los acertados, escuetos y sentidos comentarios relacionados con algunos héroes del blues, pioneros del country y los primeros grandes del jazz. A esa tarea, de texto incisivo e instructivo han aportado su admiración y ponderado juicio Stephen Calt, David Jasen y Richard Nevins, los cuales han sabido adaptar su estilo al comentario que acompaña a las figuras retratadas al estilo de los clásicos cromos tan presentes en la cultura popular del siglo XX. La entrega se completa con un disco en formato compacto que recoge 21 grabaciones originales del periodo comprendido entre 1927 y 1931, de las que quedan constancia en los generosos archivos de sellos discográficos cuyos titulares al igual que Crumb han preservado del paso del tiempo y del olvido. 





12 enero 2017

Vanessa Paradis Live (1994)
Polygram
Portada:fotografía de Claude Gassian


La cantante Vanessa Paradis presentaba en unos de mejores momentos el álbum Live, grabado en el mítico Olympia de París, lugar de lustre para todos aquellos que se atreven al directo en tan reputado escenario, al que acudió con la lección bien aprendida y un repertorio más orientado al rock que al pop inicial de la artista francesa, aunque la sombra del gran Serge Gainsbourg sigue una significativa parte del repertorio como también pasa con Lenny Kravitz, en aquel momento pareja de la cantante. A lo cual se añaden acertadas versiones de The Rolling Stones y The Velvet Underground, así como piezas de compatriotas como Étienne Roda-Gil, Frank Langolff y Jacques Lanzmann.

La primera composición del disco es una declaración de principios que lleva el título de Natural High, compuesta por Kravitz y recogida del anterior disco de la francesa que adapta a su personalidad la potencia con la que había sido expuesta por primera vez por su autor en Mama said. En la misma línea sigue Vanessa en las restantes canciones del compositor, cantante y guitarrista estadounidense. 

La Paradis resulta convincente cuando se atreve con piezas de otros compositores, así recoge el mensaje introspectivo de As tears go by, de The Rolling Stones, y el nihilismo decadente de I'm waiting for the man, del Lou Reed de la etapa de The Velvet Underground. Mas por la reacción del público que se percibe en la grabación, se nota que la cantante llega fácilmente al público con Le cactus, Marylin & John, Joe le taxi y Maxou, es decir las más francesas de la tanda, en las que se nota un pop rock adornado con la vieja chanson. Sunday mondays, Gotta have it y Be my baby completan el repertorio de Vanessa Paradis que en directo resultaba convincente y plena de fuerza, buenas vibraciones y atractivo.




Repertorio

Natural high 4:59
Les Cactus 2:47
Marilyn & John 4:10
As Tears Go By 4:00
Tandem 3'46
Dis-lui toi que je t'aime 4:24
Joe le taxi 4:16
La vague à lames 4:32
Maxou 4:29
Sunday Mondays 3:48
Silver and Gold 2:46
Gotta Have It 2:31
Lonely Rainbows 2:34
I'm Waiting for the Man 3:31
Be My Baby 3:50
Just as long as you are there 6:00




Músicos

Guitarras : Anthony Wilson / Jack Petruzzelli
Bajo : Tony Breit / Osama Afifi
Teclados : Reggie Webb
Batería : Zoro
Saxofón: Butch Thomas
Coros: Sandy Bougouneau / Derin Young



Más portadas

M&J (1988)
Variations sur le même t'aime (1990)
Vanessa Paradis (1992)
Bliss (2000)
Divinidylle (2007)
Love songs (2013)






11 enero 2017

El hombre que vendió el mundo

Pasamos sobre la escalera
hablábamos de cuándo y de qué.
Aunque no estuve allí
me dijo que era su amigo
lo cual me sorprendió.
Le hablé a los ojos
pensé que habías muerto solo
hace mucho, mucho tiempo.

Oh no, yo no
Jamás perdimos el control.
Estás cara a cara
con el hombre que vendió el mundo.

Me reí, le estreché la mano
y regresé a casa.
Busqué una tierra extraña
deambulé durante años
Observé sin mirar
recorrimos millones de colinas
debí haber muerto solo
hace mucho, mucho tiempo.

¿Quién sabe?
Yo no
Jamás perdimos el control.
Estás cara a cara
con el hombre que vendió el mundo.


The man who sold the world

We passed upon the stair
We spoke on was and when
Although I wasn't there
He said I was his friend
Which came as a surprise
I spoke into his eyes
I thought you died alone
A long long time ago

Oh no, not me
We never lost control
You're face to face
With the man who sold the world

I laughed and shook his hand
And made my way back home
I searched for a foreign land
For years and years I roamed
I gazed a gazeless stare
We walked a million hills
I must have died alone
A long, long time ago

Who knows?
Not me
I never lost control
You're face to face
With the man who sold the world



O home que vendeu o mundo

Pasamos sobre a escaleira
falabamos de cando e de que.
Aínda que non estiven alí
díxome que era o seu amigo
o cal me sorprendeu.
Faleille aos ollos
pensei que morreras só
fai moito, moito tempo.

Oh non, eu non
Xamais perdemos o control.
Estás cara a cara
co home que vendeu o mundo.

Rin, choqueille a man
e regresei a casa.
Busquei unha terra estraña
deambulei durante anos
Observei sen mirar
percorremos millóns de outeiros
debín morrer só
fai moito, moito tempo.

Quen sabe?
Eu non
Xamais perdemos o control.
Estás cara a cara


co home que vendeu o mundo.





The man who sold the world (USA-1970. UK-1971)
David Bowie




05 enero 2017

Versiones traducidas


Romeiro ao lonxe, por el grupo Luar Na Lubre, en versión gallega de la pieza tradicional de las Islas Británicas: Scarborough Fair. Incluida en el álbum Cabo do mundo (1999), comentado en este blog. 

http://caratulascoque.blogspot.com.es/search?q=cabo+do+mundo











http://www.luarnalubre.com/

30 diciembre 2016

Diez años después de un mes de diciembre

Recupero el mes de diciembre de hace diez años para mirar hacia delante con el agradable sonido de las músicas y las canciones incluidas en diferentes discos que recogía Cara Tula en primer aniversario, tiempo de consolidación de mi tarea cotidiana de escribidor. Si en lo laboral hubo decepciones y rupturas definitivas con el mundo de la comunicación convencional, en lo personal: la seguridad de escribir realmente de lo que me gustaba. Y en esa tarea sigo, bueno quizá tengo un poco olvidado este blog. Pero, todo indica que vuelvo como decía Johnny Winter: Still alive and well.

Década atrás, más o menos, comentaba varios discos. El primero correspondía a la cantante estadounidense Joan Baez, quien lo dedicaba al entonces su marido bajo el título David’ s Album (1969). Si no era mi preferida entre las voces femeninas, hay que reconocer que en plena trayectoria antisistema, Joan se atrevió a grabar un larga duración en la capital del country, es decir en Nashville, y salir airosa del reto, incluso ofrece una pieza de su autoría: The tramp on the street. 

De Mercedes Sosa, puedo decir lo mismo que de la anterior. No era de las más recurridas a la hora de escuchar la amplia oferta de cantautoras de América del Sur. No obstante, un encuentro personal con la argentina hizo que mis recelos saltasen por los aires, y años después reconociese su ejemplar labor artística de la que recogía Cantante Sudamericana, una excelente, colorista y vasta geografía recorrida diferentes ritmos y cantos que dan personalidad al continente que vio nacer a la tucumana.

Sobre James Brown es difícil decir algo más de lo escrito, pero allá por 1986 se atrevió a sacar un álbum para reivindicarse como padre de la música negroamericana que sonaba en las calles y se hacía con la juventud de las ciudades sin necesidad de grandes desembolsos o sofisticadas puestas en escena. A pesar de la fuerza, el crepuscular disco del gran cantante de soul no entra en el catálogo de grabaciones más reconocidas de Brown.

The Doors, otros que tal bailan, un grupo fundamental en la evolución del rock de la segunda mitad de los sesenta. Sus dos primeros álbumes salieron en España en un doble Lp titulado Primeras Grabaciones. Un poco tarde llegaron, aunque siempre había la posibilidad de hacerse con ellos en los viajes al exterior, lo cual merecía la pena porque The Doors y Strange Days rezuman por todos los cortes la esencia de la banda californiana liderada por Jim Morrison, cuya alma de poeta se aprecia en un importante número de canciones contenida en las primeras grabaciones, que siguen siendo las mejores creaciones de The Doors.

Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán presentaron a nivel discográfico con Señora azul (1974), un hito en el rock hispano. A pesar de que todos contaban con largo recorrido como miembros de diferentes conjuntos o como músicos de estudio, sacaron los mejor de sí mismos para entrar en el estudio de grabación con un montón de ideas que nunca superaron en otras grabaciones del acrónimo CRAG, cuyo primer LP  es uno de los mejores discos de música popular de todos los tiempos en el ámbito español. 

Por su parte, Gerry Rafferty, escocés de la cosecha de 1947, no se limitó a ser el cantante de una o dos canciones de éxito, pues desde sus comienzos, entre 1969 y 1970, demostró que era capaz de ofrecer la visión entre tierna y desengañada de la vida cotidiana, lo que se traduce en composiciones muy gratas al oído de la mayoría, llegando a conseguir por momentos una intimidad cercana a The Beatles, capaz de ablandar el corazón más duro. Eso se decía del doble recuperada por la impagable Guimbarda que puso en circulación sus primeros discos cuando Gerry había alcanzado la fama universal gracias a City to city (1978), en el que aparecía la grandiosa Baker Street, tiempo de vino y rosas que no se entiende sin la búsqueda de aquel joven escocés que vio en la música una forma de enfrentarse y explicar el mundo que le rodeaba.


La transición española trajo consigo el efecto madalena de Proust en lo referente a los discos, porque muchas fueron las reediciones que no tuvieron su oportunidad en el momento de su verdadera edición. De la series encargadas de sacar tajada al pastel recordatorio estaba Pioneros que, entre otros discos, puso en las manos y los oídos de los melómanos roqueros el recopilatorio What's shakin, un compendio de blues rock de los sesenta con nombres consolidados y algunas sorpresas para quienes sólo tuvieron ocasión de escuchar el repertorio a través de emisoras de radio o de los discos traídos del extranjero hasta bien entrada la década de 1970.

The Vibrators fueron de la primera hornada del punk británico, aquel movimiento en principio iconoclasta, divertido y rompedor que aceleró el rock and roll cuando era necesario. El primer disco del combo británico es un claro ejemplo de lo dicho anteriormente, un repertorio que aún a día de hoy hace que la gente salte cuando lo escucha, a la vez que grita: es mejor quemarse que apagarse.

Indigo girls con su segunda entrega dejaron claro que la música acústica tenía protagonismo entre rock de diversos pelajes y cambios acelerados e impuestos por la industria discográfica a finales de los ochenta. La grabación homónima del dúo femenino refrescó con su folk rock el territorio de habla inglesa y por ende de otros países europeos, gracias al buen gusto y a la elección de músicos que aportaron su grano de arena a una apuesta sencilla pero con fondo como para encandilar a un público heterogéneo y abierto a todo tipo de cambios.



El siguiente lote se compone por el primer y mejor disco de Triana que sirvió para afianzar al denominado rock andaluz, un marchamo que en el caso del trío afincado en Sevilla tenía sus bases en el flamenco y en el rock, sobre todo el llamado progresivo. El LP de presentación de Triana supo oxigenar el mestizaje de flamenco con otras músicas como nunca antes se había producido, lo cual convierte al disco en modelo a imitar aunque fuera por otros derroteros: pop, jazz, blues. En fin el principio de que gracias al jondo, el rock de Andalucía salió de Despeñaperros para adentrarse por Europa y luego saltar a otros continentes. 

El segundo LP de James Taylor colocó al cantautor estadounidense como referente del relevo generacional de aquellos artistas que nacieron al calor del Greenvich Village neoyorquino y la canción protesta de comienzos de los sesenta del siglo pasado. Con un aire más introspectivo en lo relativo al individuo, Taylor puso las costuras a la mejor canción intimista acorde con los problemas cotidianos.

El también cantautor estadounidense Dan Fogelberg se consolidó como uno de las refrescantes apuestas del nuevo country rock, gracias a Souvenirs, también con colaboradores de lujo y un variado repertorio de piezas en algunos casos inolvidables para los seguidores del desaparecido artista, quien como compositor supo tocar diferentes palos sin perder por ello credibilidad. Su segundo disco grande iba en una onda más sofisiticada y roquera que dejaba de lado el country de Nashville para acercarse a la soleada california con propuestas que sin olvidar los aires campestres, tienden a diversificar las letras de las canciones que siguen sin perder de vista los grandes espacios, las montañas y las águilas volando sobre el cielo.

La música gallega encontró en Brath al grupo que representaba la nueva línea de la fusión entre folk y rock progresivo que se producía en los primeros años de la década de 1980. 

Dos grandes del jondo, la vieja y la nueva escuela coincidieron en la grabación del disco Morente Sabicas, un doble ejemplar de 1990, es decir Nueva York y Granada, puntos de referencia de sus protagonistas, ambos maestros en sus respectivas labores a la guitarra y al cante, ambas también jondas, profundas e inspiradas por el duende que toca a los grandes. Sabicas, el eterno viajero asentado fuera de su país de origen. Morente, en el meollo del flamenco, quien supo canalizar, dar brillo y dar esplendor al legado de los mejores cantaores, de los que nunca se separó, incluso cuando lanzaba sus rompedores discos alejados de la ortodoxia de su género en determinados casos. 



La tercera parte de este recordatorio se compone de dos discos. El primero de ellos está protagonizada por la hija del hombre de negro, Rosanne Cash, quien con su sexto trabajo King's Records Shop (1987) facturó una inspirada y sentida colección de canciones de mestizaje entre country y otras músicas que suenan a lo largo y ancho de Estados Unidos. Excelente producción y músicos canalizaron en sentido correcto las cualidades de la entonces curtida cantante, quien en ocasiones se agarra al rock eléctrico sin ningún tipo de complejo hasta el punto de resultar evocadora, cuando no se pone brava y lleva a su público por las veredas de esa mistura musical que hoy se llama americana.

El segundo disco Sad Wings of destiny (1976) el combo de Birmingham (UK) Judas Priest, causó honda repercusión en el territorio del heavy metal europeo, un tanto apagado por el nacimiento del punk rock. Voz agudísima a veces, riffs omnipresentes cuando se requerían y una potente sección rítmica marcaron la dirección hacia éxito que en años posteriores alcanzaría el combo británico, cuyas armas funcionaban igual en el cuerpo a cuerpo del directo como en las sesiones de estudio.



El recuerdo del 50 aniversario del asesinato del poeta y dramaturgo Federico García Lorca (1898-1936) posibilitó homenajes por doquier, entre los que apareció un disco de varios artistas. Los presentes en la grabación sintieron la influencia del granadino en algún momento de su vida, casos del recientemente fallecido Leonard Cohen, el cantautor catalán Lluís Llach, el italiano Angelo Branduardi, el cantante, compositor y productor asturiano Víctor Manuel. Asimismo rindieron sentido homenaje músicos, cantantes y compositores de diverso pelaje musical, casos de David Broza, Paco de Lucía, Pepe de Lucía, Raimundo Farner, Chico Buarque, George Moustaki, Mikis Theodorakis, Donovan, Manfred Maurenbrecher y Patxi Andión.

Detroit se convirtió en centro de promoción de variadas músicas relacionadas con el rock y el soul. Los sonidos de la urbe del motor influyen década tras década en grupos y solistas de diferentes generaciones, en parte por su consabido rock duro, agresivo e indómito. En los ochenta del siglo XX, The Romantics se mantuvo a flote por diferentes aguas musicales, para en 1981 amarrarse al pop ajustado a un público joven y divertido. Eso pasaba al aparecer el tercer álbum del cuarteto que desarrollaba un pop- rock asequible, con cierta dureza, pero también de melodías bien planteadas, en las que las omnipresentes guitarras eléctricas marcaban dureza, pero sin caer en las redes del heavy en boga aquellos años. Strictly personal representa el punto de reunión de músicas relacionadas con la nueva ola, punk, soul y pop de los sesenta, bien conducidas en melodías y riffs guitarreros. 

Cuando hice el comentario de este Live de Bob Marley & The Wailers, habían pasado cinco años de la muerte del que fue el más afamado representante del reggae jamaicano, y 15 años de la grabación del directo en Londres. Del estilo representativo de Marley es uno de los mejores directos que ponen sobre el escenario los mejores sonidos caribeños, gracias al gran Bob y a sus Wailers, tanto fue así, que ninguno de los contemporáneos de aquellos años de la segunda mitad de los 70 no dudaron en cogerles prestadas canciones al jamaicano, quien aglutinaba a su alrededor a músicos de diferentes épocas y estilos que con una familiaridad pasmosa que resultó como un balón de oxígeno para el rock en general.




The Beatles alcanzaron con Abbey Road (1969) el punto culminante previo a la esperada ruptura del fabuloso cuarteto de Liverpool. Con una portada icónica, la producción de George Martin y alguna colaboración más, The Beatles recalcaban una vez más que los cuatro cuando querían funcionaban como una máquina perfecta para facturar todo tipo de música, que alcanzan momentos sublimes, en el LP de la fotografía del paso de cebra, cuando suenan Come Togheter, Something, Here Come The Sun o Because.

John Cale, tras un largo periplo musical tanto a un lado como al otro del Atlántico, en 1973 ponía a la venta Paris 1919. La vanguardia musical y la militancia en la rompedora y mitificada banda neoyorquina The Velvet Underground dieron paso a un disco elegante en el que colaboraban igual un grupo estadounidense de boogie soul a una orquesta sinfónica. El resultado se concreta en evocadoras canciones de atmósferas envolventes que no descuidan el contenido literario de un Cale metido a dandy.



El siguiente lote que sirve de cierre se abre con el considerado como uno de los mejores disco de todos los tiempos de España: Mediterráneo, de Joan Manuel Serrat. Grabado durante el año 1971 en Milán. Serrat se universaliza al captar la esencia de la vida, el amor, la muerte, el paisaje, la alegría, aquellas pequeñas cosas/que nos dejó un tiempo de rosas/en un rincón/en un papel/ o en un cajón, según una de las canciones. Mayoritariamente compuestas por el noi del poble sec, a excepción del poema del escritor, entonces en exilio, León Felipe, que lleva el título de Vencidos, Serrat se convierte en trovador inspirado y abierto a todo lo que le rodea y le mueve en la vida: la mujer amada, la soledad del pueblo en decadencia, la infancia, el desencuentro entre madre e hija, pero todo bajo los ruidos, los olores, los sabores de ese omnipresente Mediterráneo que une a los pueblos a la hora de cantarle.

De la Habana  llegó en 1975, Días y flores, el primer elepé oficial de Silvio Rodríguez, acompañado del Grupo de Experimentación Sonora del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica que hacen del disco un trabajo cercano a otras culturas sobre todo en lo musical, aunque en la parte literaria en los países de habla hispana tuvo una importante aceptación. Cuba aún era la resistencia frente al imperialismo, y los músicos también se sabían nutrir, además de su rico folklore, de otros géneros que nos les eran extraños como jazz, bossa, rock o canciòn de autor. Esto posibilitó que algunas de las canciones incluidas en Días y flores sigan figurando en el repertorio de bastantes cantautores a la hora de comparecer ante su público o a la hora de grabar.

Luis Eduardo Aute era conocido de sobra cuando en 1980 sacó Alma, en compañía del grupo Suburbano. Conocido por sus cuidadas letras, unas veces populares, otras crípticas, en el caso del citado disco el cantautor nacido en Filipinas abre el abanico de sus sentimientos para acercarlo a un público amplio en el que tienen cabida jóvenes y adultos, mujeres y hombres. Con el amor y sus recovecos, Aute dejó un álbum que marcó a una generación que salía desencantada de la transición y buscaba en nuevas opciones culturales la alegría no encontraba en tiempos de dictadura y previos a la democracia amenazada.

Gabinete Caligari repitió en 1986 la apuesta hacia formas castizas en su tercer disco Al calor del amor de un bar, es decir la reivindicación del barrio, de sus lugares, frente a tanta iconografía angloamericana, sobre todo en la música. Como muestra un botón: el título del disco y la primera y homónima canción del mismo. Y además el trío cantaba en castellano sin cortarse a la hora de acercar el mundo por el que se movían millares de personas en la capital, lo cual unido a la portada del Hortelano, estaba claro que modernidad rimaba también con castizo.